Bueno, como todos los que habréis leído mi primera entrada sabréis, actualmente estoy en Alemania y me quedaré por un tiempo aquí. Desde que llegué empecé a ver cosas que no se veían en España y cosas de España que no veía en Alemania. Así que aquí va el top 5 de cosas curiosas que he encontrado en Alemania.

 

1. Carril bici

Cuando llegué aquí a Alemania no hice mucho caso a las aceras, pues uno no va todo el día mirando el suelo cuando tiene otras cosas que hacer. Hace pocos días, iba paseando con mi pareja por la calle cuando una bici nos «pitó» (hizo ring ring). Él me dijo, ostras que estamos en el carril bici. Yo me quedé mirando el suelo buscando alguna indicación de que eso era el carril bici, pero nada. Al final me explicó que aquí el carril bici se señalizaba por un cambio de color en la calle o del material de la acera. El mismo día, tras olvidar lo del carril bici, me puse en medio de uno cruzando un paso de viandantes, un Alemán furioso me dijo algo que ni entendí en un tono que parecía algo desagradable. Así que gente, si vais a Alemania recordad que puede haber un carril bici en cualquier lado y hay que respetarlo.

 

                     

 

2. Ceniceros

Si algo no le gusta a un Alemán es que tires colillas en el suelo. Así que todas si no más bien la mayoría de papeleras disponen de un pequeño hueco a parte para tirar las colillas, y es que en Alemania hay papeleras con ceniceros por todos lados. En cada entrada de estación de metro, cerca de cada parada de autobús, en la salida de los supermercados, en la salida de los centros comerciales y en muchísimos sitios más. Aunque tengo que decir que algunos son un poco guarretes –miro hacia otro lado, haciendo la que no entendió- y tiran las colillas en el suelo, y encima muchos habiendo una papelera al lado como veréis en la foto.

  

 

3. Transporte público

Lo primero que hice nada más llegar a Alemania fue coger el transporte público. Pues me gasté alrededor de 3 euros para coger 2 líneas del metro. Cuando Jonatan quiso enseñarme la ciudad y hacerme de guía turístico me encontré que tenía que pagar en el metro 6.40 euros. Yo me quedé flipando no, lo siguiente. Pero ¡eh! que con ese billete puedes ir donde quieras ¿y sabes qué es lo mejor? que encima de ir donde quieras en el metro, con ese billete lo puedes hacer también en el autobús y hasta en barco. ¡Vamos, que vale para todo! Eso sí, solo dura un día.

 

4. Ruedas de recambio

Si algo que he visto cada vez que salgo a fumar a la ventana son coches, incluidos de lujo con las ruedas de repuesto. No sé si aquí es del todo legal aunque lo he visto tantísimas veces que yo diría que sí. Y encima no llevaban solo una de recambio, si no que el 4pack completo. Si te pillan con eso en España te puede caer una buena multa.

 

5. Persianas

Si algo he extrañado al llegar aquí son las persianas, y es que creo que los Alemanes no saben ni lo que son ni que existe algo tan bueno como eso. Aquí, escondes el interior de tu casa con unas cortinas bien gruesas, pero, aunque con eso no debería pasar la luz, ésta se cuela por los pequeños extremos de las cortinas así que sí, sabes perfectamente cuando estás en la cama si es de día o de noche sin tener que mirar el móvil. Y no, no tan solo no existen las persianas en las casas, si no que los negocios tampoco tienen como método de seguridad. Parece ser que Alemania es un país tan tranquilo que no hace falta ningún método de seguridad para mantener tu negocio a salvo.