¡Hola, un saludo muy grande a todo el que esté leyendo ésta entrada! Mi gramática no es la mejor del mundo y tampoco creo ser buena en ésto de los blogs, pero vamos a darle caña y así os explicaré mejor de qué va éste blog (aunque ya lo pone en el título), y quién soy.

Me llamo Núria y tengo 22 años, en Internet la mayoría de gente me conoce por mi nick que es Rebeca5. Sí pensaréis, ¿Rebeca? si te llamas Núria. Es una historia larga que puede que algún día os cuente (también es una chorrada).

Empecemos. Desde bien pequeña comencé a sufrir ataques de pánico, no era muy a menudo y yo ni sabía lo que me ocurría, me pasaba sin más desde que mis padres se separaron cuando yo tenía 6 años.  Cuando mi padre falleció por arte de magia o como queráis llamarlo desaparecieron. Yo era una niña un poco… bueno, me gustaba llamar la atención desde bien pequeña, soy hija única y siempre me han dado privilegios que con hermanos no hubiese podido tener. Tenía problemas en el colegio con mis compañeros y también con gente de otros institutos porqué yo era diferente, o al menos así me veía. Me cambiaron de colegio cuando tenía 12 años por todo lo que estaba pasando desde la muerte de mi padre, porqué me revolucioné. Yo era una mala alumna.

Desde el cambio de colegio a los 14 años empecé a consumir marihuana muy a menudo, me juntaba con “malas influencias”, aunque yo también era uno de ellos. Tras un año de un consumo muy bestia me empezaron a dar los ataques de pánico otra vez. -¡Maldita ansiedad y malditos ataques de pánico!- Tras medio año aguantando esos ataques como podía, escondiéndolos porqué tampoco sabía muy bien qué ocurría un día en una visita al centro cultural de mi ciudad con la gente de mi instituto, peté. Me tuvo que venir a buscar mi madre con el coche porqué no podía moverme del sitio, estaba totalmente paralizada y con un miedo en el cuerpo terrible. Ahí fue cuando decidí dejar la marihuana.

Pero después de ese día todo cambió. No volví más al colegio, porqué cuando salía a la calle me entraba mi terrible fobia (que me da vergüenza contar) y todo se desmoronaba. Desde ese día me encerré en mi casa y me negué a salir de allí. Tras muchos esfuerzos por parte de en aquel entonces novio y mi madre tras unos meses de estar encerrada me armé de valor y conseguí ir a urgencias para que algún médico me viera. Todo salió rodado, aunque yo estaba muerta de miedo allí me dieron mi primer ansiolítico y me trasladaron a un hospital de menores. La ansiedad se calmó y logré sobrevivir a todo ese proceso tan doloroso para mí.

Me mandaron a casa y seguí bajo tratamiento psicológico y psiquiátrico durante un año. Hasta que tras mejorar mi ansiedad empecé a salir a la playa y conocí en esa época al que sería mi segunda pareja (ya había dejado con anterioridad a mi otra pareja).  Empecé a trabajar, salía de un lado para otro, dejé la medicación (sin supervisión), y cuando el invierno llegó volví a lo mismo de siempre, ataques de pánico, estar encerrada en casa y demás. En ese entonces fue cuando mi novio me introdujo en el mundo de los juegos e Internet. Todo aquel mundo de personajes ficticios, reinos hermosos y paisajes inolvidables, me atrapó, lo hizo de tal forma que me alivió todo el peso que cargaba encima por los miedos y mis inseguridades y ya no conocía otro mundo que ese.  Aparté de mí a mi familia, a mi pareja y a mis amigos con tal de no sentir ese dolor que me generaban los miedos.

Pasaron años… y años… entre que me puse enferma a los 15 y el momento en el que quise reaccionar pasaron 6 años. Prácticamente casi todos esos 6 años encerrada en casa, no salía ni a buscar una barra de pan. Hace ya casi un año fue cuando decidí ingresar en una clínica de adicciones para que me trataran las adicciones y mi depresión y agorafobia. Estuve ingresada 6 meses en total, 3 meses seguidos, 1 de descanso que fue porqué quise abandonar el tratamiento y otros 3 más seguidos. Si queréis ya os explicaré todo ese largo proceso por el que pasé, porqué gasté sudor y lágrimas como nunca había imaginado, -era el momento de vencer mis miedos-.  Pero fracasé, y tanto si lo hice, volví del punto 1, al que había llegado a el punto 0, con mis fobias de nuevo. Lo dejé todo y me fui para casa y a los meses conocí al que actualmente es mi pareja.

Jonatan, mi querido. No sé como lo logré o lo logró él pero así fue, volví a salir de nuevo (bajo medicación), pero bueno ¡salía! ¡disfrutaba! ¡lo pasaba bien! Tengo que decir que Jonatan y yo nos conocimos por Internet así que todo eso se logró a través de una pantalla. Él y yo teníamos un gran impedimento, la distancia. Él trabaja en Alemania y yo estaba viviendo en España así que me armé de valor gracias a él, mi familia, mis amigos y la página de facebook de -Agorafobia. Los invisibles- y me vine a Alemania con él. Así que sí, ahora me tiene aquí de vaciones, probando a ver como va todo y decidiendo si me quedaré en un futuro a vivir allí.